La consola Orinda de Eichholtz irradia un aire de elegancia antigua, perfecta para acentuar espacios sofisticados. La artesanía es evidente en la estructura con acabado de latón vintage y la exquisita tapa de mármol que define esta pieza exclusiva. Diseñado con versatilidad, complementa maravillosamente un interior clásico o de transición.
Impuesto incluido.